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LIFESTYLE

Cambia tus hábitos, dile adiós a la vida sedentaria

Nunca es mal momento para mejorar tu estilo de vida y el primer paso es comenzar a moverte.

Tener una vida sedentaria o inactiva aumenta considerablemente la posibilidad de padecer sobrepeso u obesidad, esto porque al permanecer tanto tiempo sentados o acostados quemamos muy pocas calorías, lo que propicia la acumulación de grasa en diferentes partes del cuerpo. Además de que es muy probable perder masa muscular y que nuestros huesos se debiliten por la pérdida de contenido mineral. Nuestro sistema inmunitario se encontrará débil y es posible que el metabolismo tenga problemas para sintetizar grasas y azúcares.

Tener un estilo de vida sedentario también aumenta el riesgo de muerte prematura.

Según el Fondo Mundial para la investigación del cáncer, la relación entre una vida sedentaria y esta terrible enfermedad es sólida.

Cambiar tus hábitos puede suponer un enorme reto, sin embargo por medio de pequeñas acciones tienes la oportunidad de crear una rutina más saludable.

Para comenzar a moverte no es necesario inscribirte a un gimnasio, sobre todo si nunca has hecho ejercicio antes, puedes empezar siendo más activo con las labores del hogar, tomar unas pesas y ejercitar tus brazos mientras ves televisión, salir de caminata regularmente, o buscar rutinas de ejercicio en internet especificando «ejercicio de bajo impacto» o para principiantes.

Recuerda que es necesario acompañar tu actividad física con una correcta alimentación y si eres constante obtendrás resultados a corto, mediano y largo plazo en tu apariencia y tu salud.

Por Regina Espinosa.

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LIFESTYLE

Ser maestra en tiempos de Covid

Por Mara Nandi

El confinamiento aceleró procesos que, por muchos años, en la docencia, nos habíamos retrasado y resistido con respecto al uso de la tecnología. Tanto los padres de familia, los alumnos y, por supuesto, los docentes, nos costó bastante adaptarnos a las nuevas formas de enseñanza y aprendizaje y, a final del ciclo, seguíamos aprendiendo y adoptando estos nuevos procesos.

En lo personal me sentí triste y, por qué no decirlo, un tanto frustrada, al no poder persuadir a padres y a alumnos a sumarse con seriedad a las nuevas formas de aprendizaje. El tiempo pasaba y ver que no se enviaban las actividades a pesar de tener el conocimiento de ellas me llevó a creer que la educación a distancia sería un fracaso.

Los esfuerzos de la SEP se concentraron en atender a millones de alumnos y sus necesidades educativas durante la emergencia sanitaria por medio de la estrategia Aprende en Casa, a través de la televisión abierta, la radio, cuadernillos de actividades y a través de plataformas digitales con los maestros.

El desinterés, la falta de recursos económicos, la indiferencia de los padres y hasta el no contar con equipo de cómputo e internet, fueron factores para que los alumnos no realizaran sus actividades. No obstante, al final del periodo tanto los padres como los alumnos comenzaron a trabajar y entregar en el último momento las actividades.

Comprobé que los padres son parte fundamental de la estructura del aprendizaje, de la motivación y el empuje que nuestros alumnos necesitan, así como la importancia de la presencia del docente como facilitador de los contenidos y que el aula sigue siendo parte esencial pero no imprescindible del proceso educativo.

Otra parte importante es la actualización en el manejo de las tecnologías y plataformas por parte del docente y a su vez capacitar a los alumnos para hacerlo parte cotidiana en nuestra labor.

El trabajo en casa no fue nada fácil. Sobre todo cuando tienes hijos pequeños que absorben la mayoría de tu tiempo y energía, las labores domésticas, cocinar, revisar actividades de los alumnos, responder mensajes de estudiantes y padres de familia que sin importan un horario tenían que ser atendidas, capacitarte con las asesorías y todo este trabajo sumarle la parte emocional que la mayoría de las personas experimentaron, como incertidumbre, estrés, preocupación de contagio, tristeza de haber perdido amigos o familiares y no poder estar presentes, en fin los docentes somos seres humanos que no podemos dejar fuera nuestras vidas personales y emociones, eso fue parte de ser maestra en tiempos de Covid.

De la noche a la mañana nos volvimos maestras de nuestros propios hijos y nos dimos cuenta lo complicado que pudo haber sido para los papás lidiar con las tareas de sus hijos.

 

En este confinamiento nos convertimos en maestros de nuestros alumnos y de nuestros hijos. En mi caso no logré utilizar las mismas estrategias que uso con mis alumnos con mis hijos porque la figura de autoridad es diferente a la que tengo como madre y como maestra y eso me hizo entender la enorme complejidad de nuestra labor y la responsabilidad de los padres al asumir el rol de profesor. Cuando los alumnos no quieren trabajar recurres al “voy a llamar a tu mamá” o “te voy a poner un reporte por no trabajar” o “te voy a llevar con la orientadora”, eso con mis hijos no funcionaba.

En la escuela de mis hijos hubo mucha coordinación y estuvimos en contacto desde el primer momento y todos los días a las 8:30 aproximadamente enviaban de 4 o 5 actividades que debíamos hacer durante el día para enviar las evidencias por 2 hijos, era bastante trabajo.

Un día mi esposo me vio tan estresada que me dijo relájate no creo que por uno o dos días que no envíes las evidencias del trabajo de tus hijos vayan a reprobar preescolar o lactantes. Pero siendo yo maestra no me permitía no cumplir y ser parte de lo que tanto me quejaba, la indiferencia de algunos padres y alumnos por no entregar sus actividades.

Así que la exigencia era doble. Tenía que lidiar con eso y hacerlas compaginar con las labores de casa, sin mencionar las incontables vueltas a la cocina, porque curiosamente siempre tenían hambre.

Mis metas, planes y hasta mis propias necesidades pasaron a segundo término por qué la exigencia de cumplir como mamá y como profesora eran más fuertes. Los días de capacitación por medio de los webinar si era solo una o dos horas máximo era cerrar la puerta, pero para ellos era como si los hubiera abandonado porque era el único momento en el que me alejaba de ellos y no me veían, porque literal ni para ir al baño me dejaban.

En conclusión, cada docente vivió de manera distinta esta pandemia pero segura estoy que siempre hubo ese compromiso y responsabilidad por parte de cada maestro, tuvo mucho que ver la fortaleza mental y espiritual, la estabilidad económica, el género, la edad, la relación de edades madre e hijos, la salud física, entre otras cosas, pero independientemente de todo esto estoy segura de que este periodo de confinamiento nos va a traer muchos aprendizajes y crecimiento personal.

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LIFESTYLE

Trufas de cereal con nueces.

¡Inicia la semana deleitando tu paladar con un delicioso postre súper fácil de hacer!

En ocasiones no sabemos qué hacer para el postre porque pensamos que nos tomará mucho tiempo, sin embargo hoy te enseñaremos a hacer unas trufas de cereal que puedes tener listas en minutos. Son muy ricas, sencillas y saludables, así que podrás comerlas sin romper la dieta.

Ingredientes:

•Cereal integral y avena
•Leche condensada baja en azúcar
•Nueces en trocitos
•Cacao en polvo (opcional)

Preparación:

Agrega dos tazas de cereal a tu licuadora y muele bien hasta que queden como polvo.


También puedes molerlos por menos tiempo para que queden trocitos enteros de cereal, eso cambiará la textura pero es cuestión de preferencia.


Mezcla los cereales ya triturados con 1/4 de taza de leche condensada hasta que se haga una masita y añade los trocitos de nueces y una cucharada de avena.


Con la masa comienza a formar las trufas en forma de bolitas. Puedes cubrirlas con cacao en polvo.


Colócalas en un recipiente con tapa y deja enfriar las trufas dentro de tu refrigerador por una hora aproximadamente y cuando haya pasado el tiempo, sácalas del refri ¡Y listo, a disfrutar!

Por: Regina Espinosa

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¿Cómo combatir el insomnio?

Sin duda estos días han sido difíciles, y el aislamiento nos ha afectado de diferentes maneras. El insomnio es más común de lo que parece y se ha agudizado durante esta época de pandemia. Según especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se afecta el ciclo de sueño por el cambio en nuestras rutinas y el aumento en el tiempo que pasamos frente a dispositivos electrónicos.

En esta ocasión te daremos algunos tips para lidiar con él:

•Programa tus actividades y mantén horarios para dormir y levantarte, el orden ayudará a que tu cuerpo se acostumbre y sepa a qué hora ya debe descansar.

•Existen algunos alimentos como la leche, el té de manzanilla, cedrón o hierbaluisa, el chocolate en pequeñas porciones y el plátano que se ha comprobado que son aliados para conciliar el sueño.

•Leer, meditar o escuchar música relajante en la cama antes de dormir también ayuda.

Finalmente recomendamos no automedicarse pues las consecuencias pueden resultar en complicaciones en la salud.

Por Regina Espinosa

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