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BELLEZA

La batalla de las pieles escamosas: Piel seca vs Piel deshidratada

LA PIEL SECA y la piel deshidratada no son lo mismo; y cómo tratar ambas afecciones (súper comunes en las grandes urbes, por aquello de la contaminación) es un enigma ancestral de belleza que a pesar de los grandes avances en la ciencia cosmética aún nos seguimos cuestionando.

La mayoría creemos que la sequedad de la piel es un resultado directo de la deshidratación o la falta de agua, pero estamos totalmente equivocados porque las dos en realidad ni siquiera son sinónimos.

Primero aprendamos a diferenciarlas. Te damos una pista: una de ellas necesita aceite y productos que le aporten lípidos, mientras que la otra lo que requiere es agua, o sea, una buena dosis de hidratación.

Además, cabe resaltar que nuestra piel sólo puede ser: grasa, mixta o seca, pero puede pasar por periodos de deshidratación. La sequedad es un estado de la piel mientras que la deshidratación es una condición, es decir, algo puntual. Por lo que existen cremas para cada tipo de piel y otras que aportan un extra de hidratación para determinados momentos.

Piel seca

La piel seca es algo con lo que puedes nacer, pero también puedes desarrollar. Los bebés y los niños tienden a tener la piel más seca, así como nosotras a medida que nos hacemos mayores.

La piel seca se clasifica como alipídica, lo que significa que no produce sebo ni aceite. Y como la piel depende de la grasa natural para mantener la humedad, sin ella puede parecer áspera y escamosa y las arrugas pueden ser más pronunciadas. La resequedad de la piel también puede arruinar su función de barrera de protección, aumentando la sensibilidad y la inflamación a largo plazo, y provocando una cadena de reacciones bioquímicas como la descomposición del colágeno. Así que lo ideal para las pieles secas son las cremas relipidizantes, o nutritivas, que contienen más elementos grasos.

Mitos

  1. Esa un mito pensar que sólo las pieles maduras necesitan hidratarse, pues las jóvenes también pueden tener la piel seca. Pero, ¿cómo puedes identificarla? Si eres de las que usa varias veces al día una crema hidratante para evitar la sensación de resequedad, seguramente es porque tienes la piel seca.
  2. Las cremas son únicamente para usar de noche (salvo que el producto lo especifique), ya que cuando más se necesita este escudo protector es durante el día, que es cuando la piel está sometida a más agresiones, sobre todo por el clima, el sol, la contaminación y las variaciones de temperatura.

¿Cómo prevenirla?

La clave está en usar humectantes ricos en emolientes que protejan la piel de la pérdida de humedad. Las más recomendadas son las fórmulas que contienen mantequilla de karité, cera de abejas, aceite de jojoba y aceite de semilla de girasol. Además, debes usar productos suaves, evitando los productos especializados para pieles grasas (de fórmulas más fuertes) y jabones de barra (especialmente aquellos del cuerpo).

¿Cómo tratarla?

La mejor manera de tratar la piel seca es exfoliando la piel con productos suaves pues ayudan a eliminar la descamación de la piel más superficial y así promover la renovación celular. También se debe cuidar el ambiente, por lo que si habitas en un lugar seco lo mejor es usar un humidificador para mantener la humedad en el aire y, más importante aún, en la piel. Además no debes olvidar nunca aplicarte la crema hidratante dentro de un minuto después de lavarla para evitar que el agua en la piel se evapore por completo.

Piel deshidratada

La deshidratación puede atacar a cualquier tipo de piel sin distinción (mixta, grasa o seca), aunque las secas suelen tener una mayor tendencia a sufrirla. Sin embargo, los efectos son diferentes: cuando las pieles mixtas y grasas se deshidratan, suele descamarse en la zona media del rostro, es decir, en los bordes de la nariz y en el nacimiento de las cejas. Mientras que las pieles normales o secas pueden notar más tirantez o descamación en la zona de las mejillas o el contorno de los labios.

Ésta condición de la piel implica que carece de contenido acuoso, pero por lo contrario a la piel seca, es capaz de producir el aceite natural. Si bien puede ser genética o ambiental, la piel deshidratada puede sentirse escamosa y sin elasticidad, y permite que se formen líneas finas triangulares, debido a la deflación de la células superficiales por falta de agua.

¿Cómo prevenirla?

Los expertos suelen comparar la piel deshidratada con una silla de cuero: necesita ser humectada para prevenir que aparezcan las señales de uso que aparecen con el paso del tiempo. Si aplicas un producto acondicionador y humectante a la silla de cuero, previenes que se cuartee. Lo mismo aplica para tu piel, si no aplicas un producto para humectarla, el paso del tiempo, el clima y otras variables pueden empezar a relejarse en ella.

¿Cómo tratarla?

El tratamiento de la piel deshidratada comienza por ser muy selectiva y exigente a la hora de elegir una crema hidratante. Usa un humectante que contenga glicerina o ácido hialurónico, ya que estos ingredientes atraen el agua del ambiente hacia la piel para mantenerla suave y flexible. Por otro lado, necesitas reducir el uso de los exfoliantes o podrías empeorar la deshidratación y causar una peor inflamación. Para limpiarla opta por usar un gel sin sulfato para evitar una deshidratación innecesaria tras la lavada. Y no olvides optar por productos a base agua, así le darás todo el agua que necesita, sin aportar nada de grasa.

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El balayage ya es pasado, ¡Lo de hoy son, mechas melting!

Se acerca el fin de año y ya necesitas un cambio de look, las mechas melting te dará ese extra de luminosidad y te dan un acabado supernatural. ¿Y qué es lo mejor? Si ya te has procesado el cabello sabes que requiere mantenimiento, pero con estas mechas es poco el cuidado y eso siempre es estupendo.

Nos hemos dado a la tarea de buscar nuevos lanzamientos en cuanto a colores y cortes de pelo suficientemente osados. Y nos hemos decidido a usar las mechas Silver balayage, bellas para ocultar las primeras canas, conel bowl cut (el corte más ‘fashion’ en este momento) y obviamente estamos listas para las mechas lava al estilo años 90.

¿No te arriesgas? Si a ti no te gusta un cambio de ‘look’ tan distintito, pero si te gustaría dar un giro, talvez te gustaría saber que hay otra opción que se puede adaptar perfectamente a tus necesidades.

Se llaman mechas melting y lo más seguro es que ya hayas oído hablar de esta tendencia más de una vez, porque está ganando en Instagram. Es mucho más tenue que las afamadísimas mechas balayage y se ven super bien cabellos castaños, pero no son excepciones los cabellos rubios e incluso morenos. Si quieres jugarte por un cambio natural, agenda una cita en tu salón de belleza de confianza ahora mismo y ponte lista para brillar con ese pelazo.

Melting: las nuevas mechas de moda que están triunfando en Instagram

Rafael Bueno, declara que se trata de una técnica de coloración que se crea con la elección de varios colores que combinan bien. Se aplican sobre el cabello de manera degradadal, haciendo que la transformación se vea muy natural. Por eso es transcendental que los tonos no contrasten, añade que las mechas melting se logran adecuar divinamente a cualquier tonalidad del cabello, obteniendo un efecto de aclarado natural.

¡Y todavía hay más! Además, son una opción perfecta tanto para el cabello corto como para largos. Talvez quieras pensarlo antes de dar el último paso, no está de más checar las opciones más ‘chic’ del momento.

 

 

 

 

 

 

 

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Los beneficios del té de cempasúchil

Echa un vistazo a las propiedades de esta flor originaria de México. Los beneficios del té de cempasúchil comprenden tanto tu digestión como a la piel, y más.

Es una flor que luce muy hermosa en tu altar del Día de Muertos, pero aparte de la decoración tiene variados beneficios para la salud. El té de cempasúchil tiene propiedades tanto medicinales como de belleza.

Desinflama y ayuda a la digestión

La sensación de esta inflamada es horrible. El té de flor de cempasúchil calma el dolor de estómago, por lo que es un perfecto antiinflamatorio. El Colegio Médico de la Universidad Agha Kan, en Pakistán, afirma que las propiedades analgésicas y antiinflamatorias mejoran las molestias a nivel abdominal.

Alivia la gripe

Desde tiempos antiguos, los antiguos pobladores de México utilizaban el cempasúchil con propiedades medicinales. Hoy en día sigue contribuyendo mucho valor para reconfortar síntomas sencillos de la gripe, como tos, un leve resfriado y la sensación alta de frío. Si te lo preparas en una infusión caliente, ¡mucho mejor!

Mejora el estado de tu piel

¿Tienes granitos? El reporte de Medicina Tradicional Mexicana hecho por la UNAM asegura que el té de cempasúchil auxilia a los problemas de piel. Los procedimientos para la piel con herbolaria llevan en el ojo público mucho tiempo, y el cempasúchil no es la excepción.

Te ayuda a descansar por la noche

Antes de asistir a las pastillas para dormir, puedes intentar con el té de cempasúchil. Es positivo en casos de insomnio o si te sientes muy nervioso por la noche. Toma un libro y tu tisana caliente para tener un minuto de relajación.

Si los beneficios del té de esta flor nativa de México te convencieron, úsalos para mejorar tu estado de salud y belleza.

Ingredientes:

1 a 2 flores de cempasúchil.

1 sobre de té de manzanilla.

1 sobre de té de hierbabuena.

1 taza de agua.

Modo de empleo

Desinfecta los pétalos como lo harías con una lechuga.

Hierve agua y agrega los pétalos por 3 minutos.

Cuela y sirve en una taza junto con los sobres de té.

Deja reposar 5 minutos y disfruta.

 

 

 

 

 

 

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¿Quemar calorías? Ahora o nunca

Qué son las calorías, cuáles son los ejercicios que reducen tallas y por qué no deberías tenerles miedo. ¡Lista para los festejos!

Noviembre es último escalón antes de alistarse a el período de celebraciones, cenas familiares y placenteras recetas navideñas. Pero no te estreses por tratar de quemar las calorías que ingresas a nuestro cuerpo, te decimos qué son y cómo operan en el cuerpo. Probablemente así tengas una perspectiva más general de qué te ajusta a la hora de comer o preparar tus alimentos ¡sin límites!

Qué son las calorías

Las calorías son unidades de energía, o sea que cuando ingieres calorías estás dándole energía a tu cuerpo. Esta misma energía es la que se gasta con actividad física como caminar. Pero ten en cuenta, que no todas las calorías son de la misma calidad.

Qué son las calorías de los alimentos

Hay dos tipos de calorías: caloría (cal) que es la pequeña cantidad de energía térmica (equivale a la cantidad de calor necesaria para elevar 1 grado centígrado la temperatura); y kilocaloría (kcal), la cantidad de energía para elevar 1 kilogramo.

Caloría y kilocaloría son sinónimos. 1 kilocaloría serían 1,000 calorías.

El valor energético (o calórico) de los alimentos se calculan en kilocalorías o calorías, pero hay tres elementos muy significativos para pensar su buena (o no tan buena) aportación

Hidratos de carbono: 4 kcal por gramo; son los azúcares, almidones y fibras que poseen granos, frutas, verduras o lácteos. Contienen carbono, hidrógeno y oxígeno.

Proteínas: 4 kcal por gramo; están compuestos por aminoácidos y son los nutrientes que más trabajan en nuestro organismo; forman tejidos, transportan vitaminas y defienden al sistema. Son los únicos en tener nitrógeno.

Grasas: 9 kcal por gramo; la grasa conserva sana la piel y el cabello, ayuda a absorber vitaminas y mantiene el cuerpo caliente. Los ácidos grasos esenciales son buenos para el cerebro, la inflamación y la coagulación de sangre.

Cuántas calorías debes consumir al día

Se calcula que tu ingesta de calorías al día depende muchos elementos. No es lo mismo una mujer de 67 kg que hace entrenamiento intenso en la semana, pues probablemente necesitará más calorías que una mujer del mismo peso pero que se mantiene sedentaria.

¿Satanizas las calorías?

Dejemos en claro que si consumes más calorías de las que demanda tu cuerpo, lo más probable es que éstas se transformen en grasa. Por ende, esta grasa (energía que no se «quemó» o aprovechó) se depositará en partes del cuerpo no esperadas.

Las calorías no son malas, pues su función primordial es proporcionar el extra de energía inevitable al cuerpo, ¡si no, no marcharíamos! Por eso es mejor la calidad en vez de la cantidad.

Evita de todas las formas los alimentos procesados y las azúcares refinadas, pues solo contribuyen a calorías huecas (las que tienen mecanismos difíciles de «destrozar» y por eso tu cuerpo no les sirve provechosamente).

Moverse también es un trabajo fundamental. Al realizar cualquier tipo de entrenamiento, ayudarás a que tu cuerpo se consuele de tanta energía que tiene adentro, ¡esa energía requiere quemarse como el buen combustible que es!

Cuáles son los ejercicios que queman más calorías

Saltar la cuerda: 1 minuto saltando la cuerda quema hasta 10 calorías, y si la saltas por 30 minutos ya quemarías casi 300.

Natación: nadar 1 hora quema de 500 a 600 calorías. También, fortifica los pulmones y mejora tu resistencia.

Sentadillas: ¿quieres lucir esos jeans? las sentadillas serán excelentes amigos. Logras quemar hasta 13 calorías por minuto realizando sentadillas, así que busca una serie de 15 o más repeticiones en tiempo récord.

Subir escaleras: probablemente de los ejercicios más flexibles para tu rutina si no tienes dónde ejercitarte. En menos de 20 minutos logras quemar hasta 180 calorías subiendo y bajando escaleras. Y si lo realizas por una hora, se queman hasta 600, ¡no está mal!

 

 

 

 

 

 

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